El futuro de Industria Manufacturera en China y México

Se predice que dentro de una década, la industria manufacturera mundial se concentrará en el sudeste asiático, principalmente en países como China, India y Vietnam. Esta proyección surge de lo que está sucediendo, en el 2010 China representó el 19.8% de la producción mundial sobrepasando a Estados Unidos como la primera economía mundial; con 1,995 billones de dólares contra los 1,952 billones de dólares de la industria manufacturera de E.U. De la misma manera se espera que esta tendencia continúe en los siguientes años y otros países de Asia se sumen a las primeras posiciones en la producción mundial.
China aun mantiene una imagen positiva a los ojos de los inversionistas extranjeros. Su crecimiento y desarrollo económico constante, hacen este país un destino atractivo para la inversión, ya que el mercado local sigue creciendo año con año gracias las mejoras del entorno legal, de la infraestructura y el potencial de crecimiento del poder adquisitivo. En 2013, China logró capturar alrededor de 111.586 Millones de Dólares, un aumento del 5,25% respecto al año anterior.
El tema de la innovación tecnológica y técnica, es una cuestión de Estado para China, es por eso que existe una estrategia bien definida, conocida como: “Outline of National Medium- and Long- Term Science and Technology Development (2006-2020)”. Cuyo principal objetivo es crear un ambiente propicio para la innovación y creación de nueva tecnología a través de la mejora de la infraestructura y apoyo a la inversión a la educación, para lograr una economía impulsada por la innovación para el año 2020. Tomando en cuenta este plan nacional, las iniciativas para la creación y desarrollo de nuevas metodologías y proyectos es altamente promovido.
Con las nuevas reformas energéticas en México, existe un optimismo hacia algunos sectores de la industria, especialmente para la industria maquilera del país y a pesar de los bajos precios del petróleo y un alto record histórico do el cambipeso-dólar, existe gran optimismo para atraer la inversión extranjera en el segundo sexenio del país. Empresas como General Electric (GE) con presencia en México y con más de 17 plantas manufactureras reitera la posibilidad de trasladar nueva líneas de producción, gracias a las nuevas reformas en materias energéticas. De la misma manera, General Electric hace notar que México es un buen lugar con costes competitivos para la producción de bienes, dados los bajos costos de producción y mano de obra barata. También, acentúan el hecho de que los beneficios a través de la implementación de recientes reformas tardaran un tiempo y podrían verse reflejados en un largo plazo.
Como se menciono con anterioridad, el plan nacional chino, también va encaminado a otros sectores de la política exterior del país, por ejemplo para la inversión extranjera directa, el gobierno chino está colocando más barreras para ciertos proyectos de inversión, como lo es la industria manufacturera básica y está dando más prioridad e incentivos para los proyectos de inversión encaminados al desarrollo de alta tecnología. De esta manera, se pretende reducir la presencia de industrias con poco valor tecnológico y crear un ambiente de innovación y valor agregado, para que el conocimiento y el equipo se quede en China, en otras palabras la apuesta china va “sobre la calidad y no la cantidad”. De acuerdo al Instituto Nacional de Estadística, Geografía e Informática (INEGI), se espera un crecimiento nacional en el sector de la industria manufacturera del 2.4% para 2015, principalmente impulsado por la inversión extranjera en esta área.
La inversión extranjera directa en la industria de China y Mexico está concentrada en diferentes sectores, caso como el de China, el cual se encamina a los productos metálicos, electrónicos y computadoras, mientras que México se enfoca a la industria automotriz y las autopartes. Aunado a este hecho, y a pesar de que los costos del salario han aumentado en China, ambos países mantienen una ventaja competitiva respecto a otros productores en el mundo, dadas las condiciones domesticas y los bajos costes de transporte y producción, los cuales generan un ambiente favorable para la competencia. De esta manera se podría lograr una división del mercado, entre ambos países para generar un mayor beneficio para los consumidores locales, regionales y globales.
La rápida industrialización que transformó a China en las últimas décadas, sin duda es algo que no puede pasar desapercibido por los demás países en desarrollo. Para el caso de México, es esencial seguir apostando por mejorar y actualizarse en los rubros de la educación, inversión al capital humano y apoyo a la investigación y desarrollo para conservar un ambiente competitivo para las industrias y ser un destino atractivo para inversión extranjera. De la misma manera es importante notar los esfuerzos de los otros países, que tiene proyectos para estimular el sector privado y reformar la banca de desarrollo con el fin de fomentar la productividad de sus sectores industriales.