China-Spain-Latin America Triangulation

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América Latina, España y China. Tres regiones que desde hace años han sido proyectadas como una posible triangulación que describe la interacción y cooperación entre estos tres entes económicos. No cabe duda que la interrelación entre estas tres regiones supone un gran interés para cada una pero, sin embargo, no es menos cierto que a pesar de su potencialidad esta idea todavía está por desarrollar. En estos últimos años, se ha visto una dinámica relación creada desde principios de 2000 de China con América Latina consiguiendo un alto crecimiento comercial y manteniendo un fuerte apoyo por parte de España. España está dispuesta a ayudar y colaborar muy positivamente en esta relación bilateral y, sin duda fructífera, como “puente” en el ámbito de las inversiones y el comercio. Cabe recalcar que en esta relación bilateral entre China y Latino América, España actúa sólo como “puente” entre ambas partes de modo que consigue reforzar el comercio exterior. Además, motiva a las pequeñas y medianas empresas tanto chinas como latinoamericanas y españolas a ser más dinámicas a participar en este concepto de triangulación consiguiendo mayor prosperidad y globalización.

Esta relación bilateral ha podido alcanzar constantes intercambios de visitas de altos cargos, el rápido aumento del comercio y las inversiones mutuas. Se han establecido incluso asociaciones estratégicas entre China y varios países de la región como Brasil, México, Argentina y Perú. El fin único de China con esta triangulación es estimular la cooperación en el ámbito económico entre dichas divisones. Como región con un gran mercado y abundancia de recursos, Latinoamérica es una región muy complementaria en el terreno económico con China, y España juega un papel crucial en esta relación, desarrollando un importante rol en las relaciones con Latinoamérica. Fue en 2005 cuando el presidente Hu Jintao visitó España, y China y España hicieron público un comunicado conjunto en el que expresaban su voluntad de cooperar en todo el mundo, en particular en Latinoamérica. Un ejemplo reciente de esta triangulación entre China-España-Latino América es la apertura en España de ICBC, el mayor banco del mundo en términos de capitalización bursátil y depósitos, con el fin de llegar finalmente al mercado latinoamericano. ICBC, con sede en Barcelona, cumplía su III Aniversario en España en 2014, siendo premiado en la II Edición de loa Premios Global Asia con el Premio Empresarial por ser el primer banco chino establecido en España.
Fue un gran paso para España contar con el mayor banco del mundo en concepto de capitalización bursátil y depósitos con más de 17.000 oficinas en China y 270 sucursales en once países y contando más de 4,37 millones de clientes corporativos y 292 millones de clientes individuales. Nos damos cuenta pues que China y España están en un momento emblemático de sus relaciones diplomáticas que le abrirá las puertas en Latino América. Una estrecha colaboración entre China y España que sin duda ha facilitado la inversión comercial de China en Latino América por su cercanía y relación de idioma y similitudes culturales.
Otro ejemplo muy representativo es el acuerdo Sinopec-Repsol en 2009 en el sector de la energía brasileña, que es un claro gesto y resultado de la estrategia China de “salida al exterior” (going out) y del papel cada vez más importante de España como “puente” en la región latinoamericana ayudando a incrementar la cuota de mercado en dichos países. Se demuestra, pues, que España tiene mucho que aportar. Las barreras lingüísticas y culturales plantean dificultades para China en sus intentos de extender su presencia en América Latina, y precisamente, estas barreras son las que hacen que España y América Latina compartan vínculos importantes.
Por esto es crucial su actuación como “puente” entre ambas regiones. En base a la idea anterior, se podría decir que existe mucho potencial de desarrollo en esta relación con España como una localización estratégica. Esto es sólo el inicio de un próspero avance que ya no sólo beneficiará a Latinoamérica o China, sino también a España como intermediaria, creando así nuevas oportunidades de negocio. Con todo, este concepto surgió en el año 2000 y quedó plasmado en el plan Marco Asia Pacífico 2000-2002, pero contra toda expectativa, todavía no se ha profundizado en la materia. Es por ello que, una vez puesto encima de la mesa este proyecto de grandísimo potencial, si España culminase su acercamiento con China, ofreciendo su ayuda para desarrollar sus relaciones con Latinoamérica, España se vería profundamente recompensada en su inserción mundial, como epicentro de una de las grandes triangulaciones globales.

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